21/06/2011 DIPLOMACIA Y DEFENSA Oficiales israelíes y turcos mantienen conversaciones secretas para tratar de superar la crisis diplomática entre ambos países, reveló un alto funcionario en Jerusalén, según un reporte del diario Haaretz.
Las negociaciones bilaterales cuentan con el apoyo del gobierno de Estados Unidos.
El rotativo señala que fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores turco y un funcionario norteamericano confirmaron que se están desarrollando conversaciones; sin embargo, los asistentes del primer ministro, Biniamín Netanyuahu y del ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, se negaron a comentar el tema.
En las conversaciones participa un funcionario israelí, representante de Netanyahu, y el subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores turco, Feridun Sinirlioglu, un tenaz partidario de la rehabilitación de los lazos con Israel.
También se llevan a cabo conversaciones entre Yosef Ciechanover, el representante israelí en la comisión de investigación de la ONU sobre los incidentes en la flotilla de Gaza, en mayo de 2010, y Ozdem Sanberk, el representante de Turquía en ese mismo comité. Ambos han estado trabajando juntos, durante varios meses, en el comité de la ONU, transmitiendo mensajes entre Israel y Turquía, y han tratado de esbozar el borrador de un acuerdo para poner fin a la crisis.
Además, la administración de EE.UU. ha mantenido conversaciones con altos funcionarios de Turquía, no solamente para impedir que una nueva flotilla zarpe hacia Gaza, este fin de mes, sino también para tratar de mejorar las relaciones entre Ankara y Jerusalén.
Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dialogó con su homólogo turco, Ahmet Davutoglu, y expresó su satisfacción por el anuncio de la Fundación de Ayuda Humanitaria islámica IHH, señalando que el barco del Mavi Mármara no participará en la flotilla en esta ocasión.
Mientras tanto, Netanyahu convocó a una reunión con algunos de ministros para tratar la cuestión de la flotilla a Gaza y las relaciones con Turquía.
Uno de los principales obstáculos para mejorar las relaciones entre ambas naciones se refiere, en primer lugar, a la cuestión de si Israel se disculpará frente a Turquía o solamente expresará su pesar por las muertes resultadas de los violentos incidentes en el Mavi Mármara, y, en segundo lugar, si las familias turcas que serán indemnizadas por el deceso de sus seres queridos podrán seguir presentando nuevas demandas judiciales.
Esta es la tercera vez que Israel y Turquía tratan de llegar a un acuerdo para poner fin a la crisis. El primer intento tuvo lugar después del incendio en el boque del monte Carmel, en diciembre. Ciechanover y Sanberk lograron acuerdos parciales, pero el canciller Avigdor Lieberman se opuso a que Israel pida disculpas a Turquía por los violentos incidentes durante el abordaje de la flotilla del año pasado, y las conversaciones quedaron estancadas.
Otro intento fallido tuvo lugar hace dos meses.
La comisión de la ONU que investiga los incidentes violentos producidos durante el abordaje a la flotilla, publicará sus conclusiones durante la primera semana de julio.
Los representantes Israel y Turquía, en el comité, quieren aprovechar la publicación del informe como una oportunidad para que ambos países recompongan sus vínculos.
El proyecto de informe presentado hace algunas semanas provocó desacuerdos entre ambos partes, lo que retrasó la publicación del reporte.
Sin embargo, si Israel y Turquía han acordado la publicación del informe para principios de julio, probablemente las desavenencias ya han sido superadas.
Altos funcionarios de Jerusalén sostienen que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, no podía mostrar flexibilidad en sus demandas frente Israel antes de las elecciones. Tras triunfar holgadamente en los comicios, se estima que Erdogan adoptará probablemente una postura más pragmática.
Por otra parte, la brutal represión del presidente sirio Bashar Assad y el flujo masivo de refugiados sirios que cruzan la frontera hacia Turquía ha conmocionado a Ankara.
Funcionarios israelíes sostienen que el gobierno turco está verdaderamente sorprendidos por el rechazó de Asad frente a sus demandas. El presidente sirio les mintió y prefiere el patrocinio de Irán, dicen fuentes en Jerusalén.
«La situación en Siria genera grandes problemas tanto para Turquía como para Israel, y ellos tienen el mismo interés común en resolver los problemas entre nosotros», dijo un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía.
En las últimas semanas, Israel y Turquía han hecho varios gestos significativos. Davutoglu pidió al IHH que reconsidere su participación en la próxima flotilla a Gaza. El viernes, el IHH, anunció que el Mármara Mavi no participaría en la flotilla.
Por su parte, Netanyahu expresó comentarios favorables sobre Turquía al darse a conocer los resultados de las elecciones. El jefe del Ejecutivo precisó que Israel no está interfiriendo en los asuntos internos de Turquía y que no había elegido el deterioro de las relaciones. Netanyahu dijo en una conferencia de prensa en Roma que el Estado judío no quiere que la relación con Turquía siga siendo tensa y que le encantaría tener la oportunidad de mejorar la situación.
Israel y Turquía mantienen conversaciones secretas para superar la crisis diplomática
21/Jun/2011
Aurora